La expansión urbana de La Florida, consolidada con fuerza desde los años 70 sobre los abanicos aluviales del río Maipo y los contrafuertes cordilleranos, generó un tejido residencial donde la velocidad de onda de corte (Vs) cambia radicalmente en pocas cuadras — no es lo mismo cimentar sobre los depósitos granulares densos de Avenida La Florida que sobre los suelos finos saturados de la cuenca baja, y esa diferencia, que define la clase sísmica según NCh433, se mide con precisión mediante MASW multicanal. Nuestro equipo técnico ejecuta perfiles VS30 en La Florida con arreglos de 24 geófonos y fuente activa, cubriendo profundidades de exploración de hasta 30 metros, justo lo que exige la normativa chilena para clasificar el terreno y ajustar el coeficiente sísmico de diseño. La configuración instrumental permite detectar inversiones de velocidad — capas blandas bajo estratos rígidos — que otros métodos geofísicos pasan por alto y que resultan críticas para predecir amplificación local en sismos severos.
Un perfil VS30 mal clasificado puede subestimar el coeficiente sísmico en un 30%: en La Florida esa diferencia equivale a toneladas de acero adicional o a un riesgo no cubierto.
