En La Florida, la transición entre los suelos granulares del piedemonte andino y los depósitos finos de la cuenca de Santiago genera una variabilidad compleja en el comportamiento del terreno. Muchas veces vemos que una arcilla de la zona de Avenida La Florida responde distinto a una muestra extraída en las cercanías del Parque Mahuida, incluso a poca distancia. Esa diferencia se mide con precisión mediante los Límites de Atterberg. El equipo técnico realiza el ensayo siguiendo la NCh 1517, determinando el límite líquido con la cuchara de Casagrande y el límite plástico con los bastones de 3 mm. Antes de llegar al ensayo de plasticidad, la etapa de exploración suele apoyarse en calicatas para obtener muestras inalteradas representativas de los estratos superficiales de la comuna. El resultado entrega el índice de plasticidad, clave para anticipar cambios volumétricos en presencia de humedad.
El índice de plasticidad no es solo un número: define el potencial de contracción y expansión del suelo ante los ciclos de riego y sequía típicos del clima mediterráneo de la Región Metropolitana.
