La Florida se asienta sobre depósitos aluviales y cenizas volcánicas del río Maipo, con presencia de suelos finos en las cotas bajas que se saturan fácilmente en invierno. Cuando se proyecta una calle nueva o se repavimenta una avenida como Vicuña Mackenna o Walker Martínez, la capacidad de soporte de la subrasante es el dato de partida. Medirla sin un ensayo CBR es un salto al vacío: el pavimento se agrieta prematuramente, aparecen hundimientos y el costo de mantención se dispara. Nosotros aplicamos la metodología de compactación dinámica y penetración controlada que exige el Manual de Carreteras, entregando el valor de soporte relativo que define espesores de base y carpeta. En muchos sectores de la comuna encontramos arcillas expansivas; ahí complementamos con un ensayo de granulometría para ajustar la curva y predecir cambios volumétricos bajo carga.
Un CBR mal interpretado en suelos finos de La Florida puede subdimensionar el pavimento y generar sobrecostos de bacheo en menos de dos años.
